Principales errores al buscar y solicitar financiación pública. ¿Cómo evitarlos?

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Principales errores al buscar y solicitar financiación pública. ¿Cómo evitarlos?

La financiación pública es una excelente opción para crecer sin ceder equity o tener que recurrir a garantías personales. Además, permite apalancar considerablemente los importes obtenidos en rondas de financiación privadas, especialmente en las primeras etapas de una startup. Desde Intelectium, llevamos más de 20 años ayudando a startups en este proceso, y estos consejos están basados en nuestra experiencia con más de cuatrocientas empresas.

Uno de los errores más comunes es  buscar únicamente subvenciones a fondo perdido. Estas ayudas son muy atractivas porque no se tienen que devolver, pero son limitadas y, además, suelen ser muy competitivas, por lo que no basta con cumplir los requisitos, hay que destacar frente a muchas otras empresas que también las solicitan. Es importante que las startups también consideren otras opciones, como las ayudas parcialmente reembolsables o préstamos participativos. Ayudas como las de CDTI o ENISA ofrecen buenas condiciones para financiar proyectos innovadores sin renunciar al crecimiento.

Otro error que se repite es menospreciar la innovación que ya se está llevando a cabo dentro de la empresa. A veces las startups piensan que lo que están haciendo no es suficientemente innovador para optar a financiación pública, pero muchas veces no es así. Hay numerosas líneas de financiación que buscan incentivar mejoras internas, ya sea en procesos o en la integración de nuevas tecnologías. Por eso, desde Intelectium recomendamos siempre evaluar bien si los proyectos pasados o futuros pueden ser susceptibles de recibir ayudas o deducciones fiscales.

Un tercer error, bastante crítico, es esperar a quedarse sin caja para empezar a buscar financiación. Las entidades públicas, al igual que los bancos o inversores privados, prefieren financiar empresas que están en una situación financiera saludable. Además, muchas veces estas ayudas sólo cubren una parte del proyecto, por lo que la empresa debe contar con fondos propios para poder financiar el resto. Por eso, es esencial empezar a buscar financiación pública cuando aún hay margen financiero, sin esperar a que sea demasiado tarde.

Otro error común es querer solicitar financiación europea desde el inicio, sin haber aprovechado las opciones nacionales. La competencia a nivel europeo es mucho más alta y las probabilidades de éxito son menores si la startup no ha avanzado lo suficiente en su desarrollo tecnológico o en la validación de su mercado. Es recomendable primero agotar las opciones a nivel nacional antes de aventurarse a competir en el mercado europeo.

Por último, está el error de querer ir solos, sin contar con ayuda experta. Los procesos para solicitar financiación pública son muy puntillosos y pueden ser largos y complicados. Las consultoras especializadas conocen bien los requisitos y saben cómo maximizar las probabilidades de éxito en las solicitudes. En Intelectium, por ejemplo, solo cobramos si conseguimos la financiación para tu empresa, así que la barrera de entrada es baja, y las probabilidades de éxito mucho mayores que si lo haces por tu cuenta.

En resumen, la financiación pública es una gran oportunidad para crecer, pero es crucial evitar estos errores comunes para aumentar las posibilidades de éxito. Desde Intelectium llevamos más de 20 años apoyando a startups y pymes innovadoras.

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